La vida fue tan perra que quiso juntarnos desde dos polos opuestos. Y quién nos iba a decir a nosotras que llegaríamos a ser tan amigas, mejores amigas..a distancia.
Si lo piensas bien la distancia se mide en kilómetros, metros, centímetros.. Pero hoy me encontraba en un restaurante, comiendo con mis abuelos, y me he dado cuenta de que no importa cuánta distancia nos separe; la amistad o cualquier otro sentimiento puede con ello.
Distancia..¿quién habló de distancia cuando nos conocimos? De hecho, yo creía que me odiabas por haberte dicho que tenía otra edad, ¿te acuerdas? Pero eso fue el inicio amiga, eso fue el inicio de que ahora cada vez que me dediques un texto hagas que mis lágrimas salten, de que recuerde aquellos minutos que te vi en una excursión escolar, y sobretodo, el inicio de una amistad, una fuerte amistad que puede con burlas, que puede con la gente que intenta decirnos que es imposible, porque gracias a las tecnologías tan prácticas hasta podemos vernos por cam y hacer que nada nos separa.
La vida fue tan sumamente perra, que quiso hacernos mejores amigas, fíjate. Tan perra que nos hizo ser inseparables aun estando lejos. Tan perra como nosotras, que nos hablamos, ¿verdad?
Si esto es imposible..¿cómo es que está pasando? Si esto es imposible..¿cómo es que no somos las únicas que lo vivimos?
Aunque tenga a mi lado, en mi día a día a 5454686778 personas de las que 2353645 son mis amigas, te aseguro que para mi ninguna de esas 2353645 es tan importante como tú.
Eres grande amiga, grande. Eres una de las mejores personas que conozco, y no te cambiaría por nada ni por nadie. Nos veremos más, muchas más veces, porque la vida es lo suficientemente larga como para unirnos mientras estemos aquí. No importa que te digan que no vales, o que eres nada, porque sabes que no es así, créeme que lo sabes. Y si no lo sabes aquí estoy yo para hacértelo ver.
Te quiero, te quiero mucho. Y tu amistad es un tesoro que llevo día a día a mi espalda, y que me saca una sonrisa cuando menos me lo espero.
Te lo dedico, porque te lo mereces, siempre te has merecido que te digan esto. Gracias por dejarme ver quién soy realmente, y sobretodo:
¡GRACIAS POR EXISTIR ALMA GEMELA! Me has arreglado una pequeña gran parte de mi vida. Y eso jamás lo olvidaré.