Y 570 kilómetros más tarde estás tú. Parezco estúpida, pero tengo la sensación de que en cualquier momento llamarás a mi puerta, para preguntarme qué tal va mi vida, o qué tal te queda ese peinado nuevo que te has hecho; o quizás solo quieras dar conmigo un paseo.
Duele más tu ausencia que las balas del infierno..
Sé que dentro de poco voy a verte, relativamente poco, pero ¿y qué hago aquí sin ti? Quizás yo no te importe una mierda, eso no lo sé, pero quizás si te preocupas de cuándo voy al menos una pequeña parte de mi puede creer que es que quieres verme. Ya hallaré la respuesta cuando vaya, o quizás ese gran interrogante siga presente.
Y qué hago aquí, mirando al cielo, a 10.000 kilómetros de tus besos, los que no sé si tendré, y los que supongo que darás a alguien que se los merezca más que yo.
De momento sólo me queda sentarme aquí, a 10.000 kilómetros de tus besos, esperando a que algún día llames a mi puerta y me sonrías cambiando mi mundo y poniéndolo del revés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario