Ella se encontraba sentada en el césped, escuchando una hermosa canción de amor y acariciando la hierba suavemente mientras las lágrimas brotaban de sus ojos. Estaba atenta, concentrada, observando una foto de ellos cuando se vieron, haría una semana. De pronto, alguien la susurró al oído:
- ¿Me echas de menos, eh? Vamos, no estés triste.
Con esas greñas y esos aires de skater.. Sí, sin duda alguna se trataba de él, y ella aun amaba su sonrisa.
- ¡Tú! ¿Qué haces aquí? - susurró ella aun llorando.
- ¿Yo? Yo no estoy aquí. Solo soy una ilusión, tú estás imaginándote que estoy aquí. - dijo él riéndose.
- Lo sé, soy estúpida.
- Sí, yo también lo sé, jaja. Pero.. ¿por qué piensas eso?
- Porque te sigo queriendo a pesar de la distancia que nos separa.. por eso soy estúpida.
- Mira.. ambos sabemos que quizás no sea lo mejor. Además yo..
- Sí, lo sé. Ella...
- Escucha, yo..
- No hace falta que digas nada, ya lo sé todo. Ahora mismo estarás allí, quizás recordando nuestros momentos, o quizás no. A mi me da igual la distancia, me basta con tenerte. Nos veríamos cuando se pudiera, pero no me entiendes en absoluto. ¿No entiendes lo importante que eres para mi? Sé que aquí hay miles de chicos, pero yo te quiero a ti, solo a ti. Prefiero verte dos veces al año que estar todos los días con alguien que no eres tú. Pero soy demasiado cobarde como para soltártelo sin que seas producto de mi imaginación. Déjame en paz, desaparece. No es lo que realmente me gustaría, pero no quiero sufrir. ¿Sabes? Ojalá nunca te hubiese conocido, así no sufriría tanto por no tenerte. Pero a pesar de todo, te quiero..
Ella levantó la mirada, y él ya no estaba. Ahora quedaban las fotos, los recuerdos, y una amistad a distancia entre dos personas que podrían haber sido algo más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario