Creía que las lágrimas dejaron de caer, que la lluvia había cesado para no volver más. Pensé que no volvería a retorcerse mi estómago recordando el último beso, la última caricia, el último adiós. Recordando cómo me mirabas, cómo me sonreías, que había cabido alguna vez un te quiero en una de nuestras conversaciones.
Mi madre me solía decir "Borrón y cuenta nueva", pero contigo no hay forma de continuar. ¿Cómo quieres que te olvide con todo lo que me decías? ¿Cómo diantres quieres que pase la página si aun las hojas de este libro huelen a ti? Es cierto que creía haberte olvidado, pero ya han pasado dos meses y seis días, y aun sigo llorándote, intentando que te vayas de una vez.
Creí que la distancia me ayudaría a olvidar, pero ¿cómo hacerlo si cuando me enamoré de ti aun no había visto esos hermosos ojos a la luz del Sol? Recuerdo cómo me sentí la primera vez que te vi.. Me deslumbró aquella sonrisa, y aquella voz.. ¡qué bien sonaba sin ser retransmitida a través de un estúpido aparato! Estaba nerviosa, mucho, demasiado. Mirarte era el reflejo de una niña observando a aquel chico que la hacía sonrojarse, era como si estuvieras hecho a mi medida..
Recuerdo aquel primer beso, aquel abrazo interminable de tres horas, sentada encima de tus piernas, amarrándote como si aquel momento fuera eterno. La verdad, qué bien me sentía cada vez que me observabas sonriendo. Era como si los ángeles hubieran dejado caer todas las estrellas del cielo y estuvieran rodeándonos, como en la oscura noche, pero en día.
No entiendo aun el porqué no quieres estar conmigo. Se nos veía tan bien juntos.. tan felices. Aun conservo aquella foto, la de nuestro beso. Y me da igual el tiempo que pase, esa imagen siempre estará en mi corazón, al igual que aquella en la que salimos sonriendo, como si no hubiera nadie más, como si solo fuésemos nosotros dos en la faz de la Tierra, siendo felices en aquel momento que nunca acabará para mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario